Tu primera semana con las cuentas más claras.
Usá estos siete pasos a tu ritmo. No hace falta cargar años de movimientos: empezá con lo que está pasando hoy y completá lo demás cuando lo necesités.
Elegí qué querés ordenar primero.
Escribí qué te cuesta ver hoy: lo que te deja un trabajo, los gastos de la casa o varias actividades mezcladas. Empezá por un espacio en Fluven para esa necesidad.
Después podés crear otros, como “Personal”, “Nuestra casa” o “Estudio de diseño”. No hace falta resolverlos todos a la vez.
Al terminar: tenés un espacio que responde a una necesidad concreta.
Confirmá tu punto de partida.
Revisá el dinero disponible en las cuentas o medios de pago que vas a registrar. En la configuración del espacio, completá tu punto de partida y saldo.
Tomá una fecha de referencia. Evitá volver a registrar como ingreso un dinero que ya incluiste en ese saldo inicial.
Al terminar: sabés desde qué monto empezás a llevar el control.
Registrá algo que pasó hoy.
Usá el botón + para anotar un ingreso o gasto. Elegí el espacio correcto, la categoría y el medio de pago. Agregá una nota si después necesitás recordar de qué se trataba.
Comprobá el estado de guardado. Si queda pendiente por conexión, revisalo antes de asumir que ya está sincronizado.
Al terminar: tenés tu primer movimiento y sabés dónde volver a encontrarlo.
Mirale los números a un trabajo.
Si trabajás por tu cuenta, vinculá un cobro y sus costos al mismo cliente y trabajo. Por ejemplo: un proyecto de ₡ 350.000 con ₡ 28.000 de viáticos y ₡ 42.000 de materiales deja un resultado registrado de ₡ 280.000.
Son montos ficticios. Todavía podrían faltar impuestos u otros costos: ese resultado no equivale automáticamente a dinero libre para gastar.
Si solo llevás cuentas personales, usá este paso para revisar una categoría donde querás entender mejor tus gastos.
Al terminar: podés explicar un resultado con sus ingresos y gastos.
Acordá cómo van a registrar lo compartido.
Con tu pareja o socios, definí qué pertenece al espacio común, cuánto esperan aportar y qué pagos debe cubrir ese presupuesto. Invitá a cada integrante desde Personas y permisos.
- Cada quien registra sus propios aportes y gastos.
- Acuerden quién puede editar y quién solo necesita consultar.
- Elijan un momento para revisar lo pendiente.
Las membresías son por cuenta: cada integrante necesita su propia prueba o plan activo. Si usás Fluven individualmente, aprovechá este paso para definir tu presupuesto del mes.
Al terminar: tienen una forma compartida de llevar las cuentas.
Dale un lugar a un objetivo.
Elegí una meta concreta: un fondo para imprevistos, equipo de trabajo o vacaciones. Creala en Objetivos y ahorros y definí cuánto querés apartar.
Una reserva en Fluven es un registro para tu organización. La herramienta no mueve dinero desde tu banco.
Al terminar: podés distinguir esa meta de lo que pensás usar en otros gastos.
Hacé tu primera revisión.
Abrí Inicio y Movimientos. Revisá si faltan gastos, si hay registros duplicados y si los saldos coinciden con lo que tenés. En un espacio compartido, comparen los aportes con lo que acordaron.
Descargá un respaldo desde Datos y respaldo. Después elegí un momento fijo de la semana para mantener la información al día.
Al terminar: tenés una primera revisión y un hábito concreto para continuar.
Seguí desde la pregunta que te trajo aquí.
¿Ya podés ver mejor lo que antes tenías disperso? Si falta algo, completá esa parte antes de agregar más espacios o detalle.
Continuar en Fluven